Afraid to delete...as times goes by
Escribir
ciertamente es como el ejercicio.
No podes
dejar de hacerlo, porque si no, cuando regresas, estas todo tieso, torpe y te
duele todo.
En algún
momento escribí que la tristeza, como decía Chavela, era una excelente musa. La
alegría y el confort no son buena inspiración. Cuando todo está bien, quien
putas va a querer perder el tiempo feliz, ya de por si tan efímero, frente a
una pantalla?
A veces la
situación obliga. En mi caso, mi motivación para escribir hoy es no pagar un
solo cinco más a google en almacenaje. Entonces, estoy aquí frente a la
pantalla, abriendo carpetas que han estado cerradas por años. No son solo los títulos que traen mil
recuerdos de otras vidas: Anglo-Saxon Literature, Amores y Besos,
Agents&Affiliate, booky6969…es el miedo de dejar ir, de mandar a la
papelera, limpiar y después…y si no lo recuerdo? Y si pierdo ese recuerdos para
siempre? Que miedo perder la evidencia que quien era yo a los 19, a los 22, a
los 26…quien se va a acordar de esa Andreas si los archivos ya no están?
Evidencia
que según yo me iba a proteger en caso de que me quisieran hacer daño en alguno
de los trabajos, conversaciones de chat que recordaban amores pasados, audios! Sí,
me encantaba grabar audios de sonidos de viajes que no sabía si iba a repetir.
Ese Remove es un botón de guerra
nuclear que puede borrar décadas de vida. Si yo sé, que esa información ha
estado ahí por años y nunca la usé…pero estaba ahí…por si acaso.
Estas
pausas de los 6G de Kolbi, que en realidad son como2G me obligan a recordar
todo lo que ha pasado desde aquellos audios, fotos, cartas.
¿Cómo
valorar algún recuerdo sobre otro? ¿Que vale la pena conservar aunque haya que
pagarle a google y que no?
El último
paso: Empty Trash. Es como si el programa supiera lo que borra “This action
can’t be undone” Dejar ir. Too late to look back.