The cup cake girl
“Hoy ha
sido un buen día” dice el cristiano que tengo a la par.
Y me hace
reflexionar, que a pesar que todas las entradas pesadas y con tinte depresivo que son el pan de cada día
en este blog, raramente escribo de los días como hoy, en los que no pasa nada
anormal; no hay lagrimas ni drama, ni goma moral ni crisis existenciales, ni fantasmas ni
aparecidos. Estos días terminan siendo
el grueso del colchón de la vida y pasan inadvertidos por no tener argumentos a
lo Corín Tellado. Su triste anonimato
les quita protagonismo, pero no importancia.
¿Qué haríamos tod@s sin días como
estos? ¿Cómo podemos hiperbolar las desgracias y malos ratos pero, raramente,
minimizamos esos momentos ricos y simples de la vida? Somos
bichillos raros los humanos.
Resumen de
cositas ricas de hoy:
-Dormir
hasta que el reloj biológico, sin ninguna presión, empezara a hacer circular la
sangre de nuevo por el cuerpo.
-Tener ”
family time” y correr con mi perrito.
-Sunday
afternoon at work…esa siempre ha sido buena
-Buen juego
del Real y ganaron 5-0
-Alitas,
birra y buena compañía de una pareja que quiero y respeto @Chichis
Y para
cerrar el día como se debe, hay un angelito en la oficina, que se disfraza con
tacones altos, fajones y pelo de colores en la oficina. Su virtud,
cocinar. Su pecado, hacerlo tan bien
como para hacernos caer en tentación a todos.
¿Qué mejor manera de terminar el día, que un taponcito de Pink Radish?
Hoy ha sido
un buen día.
Buenas noches!
1 de noviembre de 2012 a las 9:35
Yo también tengo un blog (o varios) en los que casi siempre escribía cuando estaba triste.
Hace mucho que no escribo en ninguno, lo cual debe ser bueno :)
PERO, creo que hay que ser justos con la vida y escribir también de los días lindos, de las cosas bonitas y de las alegrías cotidianas. Yo ya empecé :)