Welcome

Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

The cup cake girl



“Hoy ha sido un buen día” dice el cristiano que tengo a la par.

Y me hace reflexionar, que a pesar que todas las entradas pesadas  y con tinte depresivo que son el pan de cada día en este blog, raramente escribo de los días como hoy, en los que no pasa nada anormal; no hay lagrimas ni drama, ni goma moral  ni crisis existenciales, ni fantasmas ni aparecidos.  Estos días terminan siendo el grueso del colchón de la vida y pasan inadvertidos por no tener argumentos a lo Corín Tellado.  Su triste anonimato les quita protagonismo, pero no importancia.

 ¿Qué haríamos tod@s sin días como estos? ¿Cómo podemos hiperbolar las desgracias y malos ratos pero, raramente, minimizamos esos momentos ricos y simples de la vida? Somos bichillos raros los humanos.

Resumen de cositas ricas de hoy:
-Dormir hasta que el reloj biológico, sin ninguna presión, empezara a hacer circular la sangre de nuevo por el cuerpo.
-Tener ” family time” y correr con mi perrito.
-Sunday afternoon at work…esa siempre ha sido buena
-Buen juego del Real y ganaron 5-0
-Alitas, birra y buena compañía de una pareja que quiero y respeto @Chichis
Y para cerrar el día como se debe, hay un angelito en la oficina, que se disfraza con tacones altos, fajones y pelo de colores en la oficina. Su virtud, cocinar.  Su pecado, hacerlo tan bien como para hacernos caer en tentación a todos.  ¿Qué mejor manera de terminar el día, que un taponcito de Pink Radish?



Hoy ha sido un buen día. 
Buenas noches!








Horror tale .. ?




Limpiando el escritorio de mi PC me encontré con mucha basura; tareas a medias, tareas ajenas, comprobantes que nunca fueron necesarios, alguna canción desubicada y muchos shortcuts que no sirven pa’ un carajo...seeee.

Dentro de esas tareas a medias, me topé con este Horror tale, sin certificado de nacimiento, ni padre ni madre.  Lo verdaderamente horroroso es que no recuerdo quién es el protagonista (¿o fue una escena que se repitió muchas veces? Y ¿con distintos actores?), ni cuando, ni donde, ni que peli era.   También cabe la posibilidad que todo sea el producto de mi mente solitaria una noche cualquiera.  Como sea, lo dejo aqui por si es real, para que quede prueba de lo que alguna vez, en algun parqueo, pasó:

Puede ser que Bradley Cooper despertara mis bajas pasiones esa noche. Una peli, unas copitas de vino y una noche muy fría, ya todos sabemos dónde termina…en el parqueo del cine.

-          -Bueno…y ¿cómo te la pasaste? ¿Qué te pareció la peli?
-         - Meah….bien, en realidad cualquier peli con un mae así de guapo me va a entretener…
-          -(Tono ligador) Deberías darle chance a los feos también, a veces entretenemos mucho más…
-         - Jajaja…vos no sos feo (Tono de me estoy dejando ligar)
(bla bla indiscriminado por unos 5 minutos)
-          -Y entonces… ¿le darías chance a un feo? (se acerca peligrosamente)
-          -Depende….
-          -(se cerca todavía más) ¿Depende de qué?
-          -De quien sea el feo…






-          (Se acerca hasta tocar ambas pelvis, me toma por la cintura y agacha la cabeza para tratar de quedar a mi nivel. Detrás mío, mi carro inmovible, frente a mí, una espalda ancha y un pecho que olía a lujuria)







Bullying (III)







I don't like cats anyways ...







Midday theater


Dos pleitos en un día…no, no, dos pleitos callejeros en menos de dos horas.
Sí, estoy enojada. No sé con quién, o más bien, con tod@s. Es evidente que no soy la única, pues no empecé ninguno de los dos, aunque si me encargué de terminarlos.
Por eso no me gusta cruzar La Cali, San José, es artístico, pero car’e picha.

Un taxista me reclama airadamente por qué no escojo un carril. Iba para el TN…estaba buscando parqueo y a pesar de poner la señal a la izquierda, al ver que el parqueo estaba lleno, seguí directo. Maldita perra que no sabe manejar.

Es una lástima porque el motivo de todo esto fue un sueñito de 40 minutos donde ví tarantos y alegrías. El TN es impresionante con solo sentarse en sus butacas viejas, ver sus columnas que invaden la visibilidad y sentir las décadas de espíritus artísticos inmortales. Mis chicas bailaron bello entre vestidos rojos y grises y negros. Vuelos, bastones y zapatos de colores. En 40 minutos la guitarra y el cajón nos marcaron compás por sonrisas y lágrimas  El sueñito terminó y era hora de regresar a ese hormiguero sin reina en que se nos ha convertido San José.

 Haciendo un alto, un fulano me ofrece algo que vende al otro lado de mi ventana cerrada.
 “No gracias”, él sigue ahí.
 “No gracias”, él sigue ahí.
 Contacto visual, “No gracias”, y él sigue ahí.
 Bajo la ventana, “Caballero, NO gracias
 “Que Dios la bendiga, pero no me grite!” quien putas le esta gritando?!
 Mas bla bla…
Que lastima que anda sin hombre, para arreglarme con él
 “No se detenga por eso”, le puse las luces de parking al carro, me bajé en mis flamantes tacones que me hacían ser 7 cm más alta que él y lo encaré:
No se detenga caballero, a ud piensa que yo necesito un hombre que me defienda? 

Por supuesto que este fue el teatro al medio día fuera del TN. Tengo que confesar que los incidentes me quitaron el gusto de ver a mis divinas bailando, además del apetito. Lo que más me indigna, es que yo no provoqué ninguno de los dos incidentes, y lo peor, que ninguno de los dos hubiese pasado a más si yo no tuviera una vagina entre las piernas.  Ahora resulta que el insulto no es solo ser mujer, no, es ser una mujer SOLA. Yo soy solo hasta el punto en que “tenga un hombre” a la par mía. Si no, no, porque el caballero “no podía arreglarse conmigo”.

 Primero, es la actitud de imposición de SU voluntad; ya sea del taxista que le molestó mi cambio de intención al manejar o el vendedor que se plantó en la ventana de mi carro después de 3 “no gracias”. Luego es la desacreditación, “tenía que ser vieja para no saber manejar” y OJO que eso me lo dijo un taxista, generalizando, los mayores exponentes del irrespeto a las leyes y normas de tránsito. O el vendedor, “no me grite!”, caballero, número o 1, no le grité, y número 2, si no quiere si quiera oírme hablar, no trate de intimidarme con su presencia cuando yo ya cortésmente le había dado una respuesta. Y por último, viene la humillación, obvio, porque ya ninguno de los dos tenía argumentos, “a ud. le hace falta un hombre!”, si el taxista me conociera, le daría la razón, pero como no es así, ¿acaso cuando los millones de veces que algún hombre cambia de intención al manejar el de atrás le grita “aprende a manejar! anda cogete a tu mujer!”? No, no, ni tampoco lo ningunean porque no anda su mujer a la par para que le resuelva sus problemas: “Yo no discuto con hombres (léase, no valen la pena, o no están a mi nivel) donde está tu mujer para darme de golpes con ella?” ¿Qué es? ¿Que yo no tengo hocico que me partan?! ¿O pensaron que sólo reclamo en mi favor? No, si en el momento en que me baje del carro sabía lo que podía pasar; hace rato que le perdí el miedo a la confrontación. Supongo que soy bastante extranjera en ese sentido.

Ud está enojada desde que salió de la casa

Puede ser…no se lo discuto, aun me queda sanidad para ver mi realidad. Pero hoy, definitivamente, los conflictos no llevaban mi autoría…solo llevaban mi género.