And so, I’m taking off
“Me pican los pies” le decía a Carlillos desde hace tiempo.
Y es que para mí viajar es una necesidad.
Si, yo se que suena muy pretencioso, pero de alguna u otra manera me las he arreglado para hacerlo realidad.
Todo el 2008, año súper difícil para mí, lo mas lejos que llegue fue a Cocles por que tenía todo el proceso de construcción de la casa encima y un presupuesto mas apretado que un boli duro.
Cuando me saque más de medio melón del orto para recuperar la tranquilidad que me quitaron los hijos de puta que se metieron a robar en mi casa, tuve una cachetada de realidad.
Si podía desembolsar eso, para eso, como era posible que no planeara un viajecito?!?!?!
Cuba.
Cuba me ha hecho ojitos desde hace años, solo que por Chana o Juana no se había dado.
Voy para el último eslabón comunista de este lado del mundo. Eso ya es mucho decir…y espero tener aun más que decir cuando regrese.
Mis expectativas, como en todo lo demás, son muy altas.
De repente la pequeña Habana next door me ha dado una probadita de la manera de ser del cubano, y lo único que puedo decir es que ahí se come sabroso, se habla durísimo, se ríe a carcajadas y se vive como si no hubiese mañana.
Y es que para mí viajar es una necesidad.
Si, yo se que suena muy pretencioso, pero de alguna u otra manera me las he arreglado para hacerlo realidad.
Todo el 2008, año súper difícil para mí, lo mas lejos que llegue fue a Cocles por que tenía todo el proceso de construcción de la casa encima y un presupuesto mas apretado que un boli duro.
Cuando me saque más de medio melón del orto para recuperar la tranquilidad que me quitaron los hijos de puta que se metieron a robar en mi casa, tuve una cachetada de realidad.
Si podía desembolsar eso, para eso, como era posible que no planeara un viajecito?!?!?!
Cuba.
Cuba me ha hecho ojitos desde hace años, solo que por Chana o Juana no se había dado.
Voy para el último eslabón comunista de este lado del mundo. Eso ya es mucho decir…y espero tener aun más que decir cuando regrese.
Mis expectativas, como en todo lo demás, son muy altas.
De repente la pequeña Habana next door me ha dado una probadita de la manera de ser del cubano, y lo único que puedo decir es que ahí se come sabroso, se habla durísimo, se ríe a carcajadas y se vive como si no hubiese mañana.
So, Fidel, are we finally meeting?
I’m coming up so get the party started!
