X-ray of a hideous crime
Quien llega
a casa, puede atestiguar que el tubo del desagüe hacia la calle está quebrado.
Hoy les voy
a contar por qué.
Era mi último
día de trabajo antes de mis muy merecidas vacaciones. Terminando un episodio de
Radio Ambulante decidí expandir mi lista de podcasts. Probablemente el
algoritmo tomó de partida a My
Favorite Murder y Expediente Cero43 para hacerme una sugerencia que
yo no esperaba. Era una tarde tranquila de casi-vacaciones. Jueves 13 de
febrero, justo antes del Dia de los Enamorados. Dentro de las sugerencias, algo
me capturó la atención y
al mismo tiempo me hizo contener la respiración por unos segundos: Radiografía
del Crimen: Caso Creighton.
Creighton.
Por 14 años ese apellido fue parte de mi vida laboral. Sean Creighton, William
Creighton, William Kopko, el jefe, Kruton, para mí siempre: Tony. Tony era un gringo de
West Virginia. Un genio para las matemáticas y estadísticas. Puso una empresa
de apuestas deportivas y yo llegué a trabajar ahí en el 2000, tan solo unos
años después de que se habían establecido. Los detalles de esos años salieron
en prensa y hay muchas generaciones de colaboradores que pueden contar mil
historias al respecto.
El podcast
que mencioné cuenta la historia del cobarde asesinato de Tony. Unos criminales
religiosos lo arrancaron de su familia mucho antes de su tiempo. Pero hoy
quiero escribir algunas historias de Tony que no salieron en el podcast.
Tony era un
carajo vacilón y apasionado. Creo que es una definición a grandes rasgos justa.
El podcast
definitivamente no contaba las muchas (demasiadas) veces que traicionaron a
Tony. Creo que, como cualquier ser humano con plata, le tocó aprender que mucha de la gente a su
alrededor estaba ahí por el dinero, y definitivamente no porque fueran amigos. Desde
lo que yo recuerdo, Alex, el administrador, fue el primero en robarle. Un chavalo
joven, con unos cuantos problemas de autoestima y con mucha avaricia fue unos
de los primeros en romperle el corazón. Tony no era cursi, pero tampoco era cínico.
Luego vino Harold, con sus músculos y su cabecita hueca. La leyenda urbana
cuenta que las cámaras de seguridad lo agarraron sacando la caja fuerte por la
escalera de emergencias. También le dolió muchísimo. Luego vino Cindy, poniendo
a su nombre pagos que iban dirigidos a la compañía. Antes muerta que sencilla,
esa si era cínica y shallow como pocas. Uno pensaría que aquí los
ladrones tenían todos pasaporte tico. Pero no. No hay peor cuña que la del
mismo palo. Y ahí vinieron Nicole, ghosteandolo descaradamente después de
recibir miles de dólares que nunca devolvió a la compañía. Y Luca, su escudero
y protegido que no tuvo dos neuronas de frente para contar sus bendiciones y como
tantos, mordió la mano que le daba de comer. Una vez hablamos de Nicole. Yo le
pregunte: “Why don’t you prosecute her? Sue her or send
someone to break her nose” Y sin cambiar el seño me dijo “Not worth my
time”. Supongo que en algún
momento hizo las paces con que el dinero traía la traición de complemento. Pero
a pesar de todas estas patanadas, nunca lo vi volverse vengativo o amargado.
Otra
historia perdida es que en algún momento se creó en 5Dimes el programa de Acción
Social. Recuerdo a Tony diciendo: “I don’t wanna sponsor spoiled rich
kids for their fancy tournaments. Make sure the money gets to who really need
it” And I did. Por casi 3 años
buscamos instituciones que se pudiesen beneficiar de este proyecto. Se donó muchísimo equipo deportivo, muebles,
línea blanca y algunos proyectos pequeños de infraestructura. Escuelas,
kinders, comedores. No tengo cifras exactas, pero fueron muchos millones de
colones y horas de talento humano. Casi todas las veces, Tony iba en persona a
hacer las donaciones. Se le veía estrenando los implementos deportivos y
tratando de explicarle al grupillo de chiquillos fiebres como jugar futbol
americano.
Nadie se
acuerda tampoco de su protección casi paternal con aquella colaboradora que
nunca entendió los números, que se equivocaba poniendo líneas un día sí y otro también
y que usaba plataformas un par de números mas grandes que su pie. Tony se
reusaba a despedirla. Era una de las colaboradoras mas antiguas de la compañía y
Tony sabia que ese trabajo le permitía darle una vida digna a su hija.
Tampoco vi
en prensa los casi dos años que dejó el negocio para ir a cuidar a su mamá enferma en USA. “I’m an
only child, so, it’s kind of on me”. En eso si era muy gringo pragmático. Los años, el amor de una tica y la
paternidad se encargaron de suavizarlo un poco.
Si, es
cierto que la plata nunca falto; pero también hay que decir que las fiestas
para los colaboradores eran memorables. Tiraba la casa por la ventana. No tenía
reparo en gastar para que su gente se la pasara bien.
A propósito
de eso, un buen día, nos reunió a un grupito de colaboradores viejos y nos
dijo: “How would you like going to Washington to watch La Sele playing?” That
was really something. Éramos al menos unos 10 colaboradores. Nos chineó como un excelente anfitrión, nos
presentó a su familia.
Ese día perdimos el chance de ir al mundial faltando unos 20 segundos para
terminar el partido. Lapidario. I gave him a nice thank you card
afterwards. Siempre se le
notaba super incómodo con la gratitud
de la gente. “Not a big deal” decía.
Su condo en
Los Sueños se mencionó en sus propiedades, pero nadie habló que sin reparo lo prestaba a sus
colaboradores. “Tip de maids well” – Esa era la tarifa. Su boda fue
precisamente ahí. Fue muy linda. Sencilla y honesta. La pasamos bien.
Y por supuesto que nadie sabe tampoco que cuando aquella Semana Santa los ladrones me vaciaron la casa, él vino solo a asegurarse de que yo estuviese bien. Lo recuerdo sentado en las escaleras de mi casa saying “Well, it sucks...”. Había venido también cuando mi casa estaba en obra gris. Creo, sin ser pretenciosa, que admiraba que fuera una buena administradora.
Ese día,
cuando mi casa aun no estaba ni terminada, fue cuando parqueando el Cayenne, “chocado
contra el muro de piedra” y pieza medular para atrapar a sus malnacidos asesinos,
quebró el tubo del desagüe.
Mi psicóloga dice que hago una relación entre mi hermano desaparecido, Piquín, y Tony. Muchas veces me he preguntado por que me sueño mucho mas seguido con Tony que con mami. Who knows…
Tony, I’m so sorry man. You didn’t deserve to be ripped off
from your loved ones. I’m ashamed, furious, frustrated, sad, disgusted… I hope
these stories serve as a testament of the goo’ol days. Rest in peace.