The birth of a child
Debido mi
agnosticismo muchas personas preguntan, algunas con tono de reclamo, como
explico el celebrar la navidad.
Me hicieron
reflexionar al respecto y volver a este pequeño rincón.
No hay que
ser religioso para celebrar el nacimiento de un niño o niña.
El acto de
vida mas básico: nacer, es el resultado de un producto del azar, con tantas
variables, que a pesar de ser lo esperado, merece en muchas ocasiones el titulo
de milagro de vida.
Después de
pasar por un parto, por supuesto que muchos supuestos cambian, otros se desechan,
y todos ellos cuestionan desde una nueva perspectiva de vida.
Hay que
celebrar cada nacimiento porque son demasiado difíciles. Los obstáculos genéticos,
biológicos, ambientales, geográficos y de cualquier otro tipo están siempre
latentes. Siendo la maternidad impuesta por una sociedad patriarcal, muchas ni
siquiera nos detenemos a pensar si realmente la deseamos, mucho menos reflexionamos
sobre todos los obstáculos que puede haber en una gestación. Desde una malformación
genética que haga al embrión un producto no viable…hasta que el burro que te
carga se tropiece, caiga, el golpe desprenda la placenta y la madre muera
desangrada. Poco probable, sí; pero posible.
Porque son
la promesa de la perpetuidad de la especie. La gran mayoría de humanos tenemos
una necesidad antropológica de trascender. ¿Que dejamos detrás nuestro? ¿Cuál
fue el objetivo de nuestra existencia? ¿Quién me va a recordar? Preguntas que,
en diferentes niveles, pasan por la mente de cada hombre, mujer o no binarie de
nuestra especie. Dice el dicho que hay que leer un libro, plantar un árbol y
tener un hijo para poder decir que hemos vivido. Muy debatible en nuestros
tiempos, pero tiene aún un trasfondo filosófico importante. Trascender. Para tener
un heredero o heredera que continue el mandato capitalista de acumular mas riqueza…o,
para fundar una iglesia que domine masas. Diferentes formas, mismo objetivo.
Porque cada
bebe es una esperanza de que podemos hacerlo mejor. Cada Año Viejo, diferentes
culturas, desde sus tradiciones, hacen un “borrón y cuenta nueva” para empezar
la nueva pagina del calendario. Todos, absolutamente todos y todas tenemos
derecho al olvido. Claro que escogemos siempre lo mejor del año para hacer
nuestro resumen en IG, pero siempre hay una añoranza de poder crear una versión
nuestra mas depurada y mejorada. Un hijo, a nivel subconsciente es eso: una
mejor versión nuestra. A nivel social, esperamos que quienes deciden ser padres
o madres, realmente hagan su mejor esfuerzo para hacer humanitos mejores que
nosotros. Ya sea para que sean los mas felices vendedores de zapatos del mundo…o
para que puedan ensenar a amar como uno debería amarse a sí mismo.
Así que
tomando como máxima que no tengo que justificar lo que celebro frente a nadie,
pues esto es el resultado de mi reflexión. El nacimiento de cualquier niño se
celebra; ya sea hace más de 2000 años en Belén, o hace menos de uno en Costa
Rica.
