Bulletproof Bubble
And just
like that, es 1ero de enero del 2022.
Después de
casi dos años de pandemia, uno quisiera decir que tenemos una mejor sociedad, más
depurada; no epidemiológicamente, pero moral y éticamente; pero no.
Desde donde
yo lo veo, seguimos siendo esa especie arrogante que se empeña en
autodestruirse. Somos los que hemos llevado la ley de la jungla a niveles que
Apocalypse Now no vio venir ni en su peor sueño de Napalm.
Cada día mas TikTok, cada día mas CEO’s, cada día mas Don’t Look Up…
How’s that for a positive beginning? Yeah, I can probably
blame it on the hormones; but I won’t.
Hay una sensación,
un sentimiento, de que estamos completely
doomed y que de alguna manera estoy siendo irresponsable en traer a Joaquin
a una realidad tan brutal. Me cuesta ver los silver lightnings. No encuentro esa bondad humana; ni siquiera si
veo hacia adentro.
Como ya es tradición
en este blog, me siento un ratito y hago un recuento de los danos cada vez que
el calendario dice que le hemos dado otra vuelta al sol.
El 2021 fue
el segundo año de pandemia. A nivel laboral, aun en mi querida UCR, mejoramos.
La incertidumbre del 2020 se fue disipando, igual que las excusas de los
estudiantes. Como en todo, la practica nos hizo mejores e incluso logramos
jinetear esta virtualidad en nuestro favor. A pesar de nuevas oportunidades muy
interesantes, no puedo evitar sentir una inercia molesta. Cuáles son mis
posibilidades reales de moverme horizontalmente? Es posible realmente
sobresalir a puro merito en una institución que privilegia los años de
servicio? Is 20 years too late? El
embarazo definitivamente es un salto al vacío en el campo laboral. Un peso que
solo los cuerpos gestantes conocemos. Es estar en banca todo un semestre…We’ll see how bad benching is, I guess.
Claramente
lo mejor que me dejo este año fue el proyecto de la maternidad. Otro salto al vacío.
Tal vez el que me influencia al escribir estas líneas tan pesimistas. Por supuesto
que es una maternidad deseada -la única forma en que la maternidad debería ser-
e incluso pulseada. Es un proyecto complejo e incómodo, al menos para quien gesta.
El miedo absoluto a que algo vaya a pasar, con Joaquin o con Marcos, es pan de
todos los días. La constante pregunta de si lo lograremos, de si seremos
capaces o incluso buenos, contrasta con la tranquilidad de Marcos cuando me
dice “Nos conocimos en la aventura. Somos excelente equipo, claro que vamos a
ser buenos papás”. I can only hope that he’s right.
Hay
ausencias que hoy duelen más que nunca.
Supongo que
como nunca este año que hoy empieza tiene un signo de pregunta gigante en todas
las áreas. La neblina que se lee acá entre líneas no es de gratis. Después de
casi dos años de auto aislarnos para no enfermarnos, todavía no empezamos a
entender las secuelas.
I’m small today. I can’t run over what the world throws at
me like before. I just want to make my bubble bullet proof so Joaquin at least
has a chance to make it…and hopefully grows to make HIS world a fucking better
place.
