All my ex
Alberto, Pablo, Paul, Alberto de nuevo, Esteban, Emilio,
Gabriel y todos los demás nombres pequeños que caben en clasificación de
lances, one night stands o conatos de
relación. Esta entrada es sobre ellos.
Creo que el ejercicio de recordar de dónde venimos es
saludable. En la lista hay desde amigos entrañables hasta gente que
honestamente no reconocería en la calle. A varios ni les volvería la cara, no
se merecen el simple esfuerzo.
No me levante un día pensando en mis ex…no. Pero pocas veces algunos de tus ex vuelve a
aparecer en tu vida, siendo la historia de una amiga cercana.
El sabor agridulce llega. Seamos sinceros, existe una satisfacción
dulce por enterarte que el ex que salió por la puerta pequeña (o que como
Alicia, hizo la puerta más pequeña con el tiempo) esta…como decirlo?, viviendo
el karma. Pero lo agrio viene cuando el
dolor del agresor amateur le parte el corazón a una amiga querida, una fémina
admirada y una compañera de farras.
Yo estuve ahí, y tal vez muy en el fondo sabia que la
historia se iba a repetir. Pero esas son las corazonadas que nadie agradece oír cuando una relación empieza y promete solo cosas buenas.
Me duele porque se que el trago es amargo, pero se que igual
que yo, el tiempo le dará la distancia y la tranquilidad para lamerse las
heridas, y algún día, solo recordar sin dolor.