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Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

Pentecost



En nuestros momentos de mayor desesperación, no solamente conocemos nuestros verdaderos límites, sino también develamos nuestras más dolorosas debilidades.

Hace unos días tuve los peores treinta minutos de mi vida, desde papi se tuvo que ir. 

Mientras Don Alcides y compañía me cortaban el zacate, yo, por descuido, dejé el portón de la casa abierto y Eros se escapó.  A pie, en carro y con todo lo que me daba la voz corrí por las calles de Villas de Ayarco llamándolo, desesperada;  siempre pensando en una inminente tragedia y temiendo el peor de los desenlaces: que Eros no volviera.  

Hice algunas promesas en mi cabeza, siguiendo la tradición aprendida, ofreciendo acciones para que Dios me devolviera a mi perrito.  Y lo hizo. Entonces, lo prometido se convirtió en deuda.

El domingo intenté saldar una.  Tenía…años… de no ir a misa.
Por primera vez entre a la iglesita de Villas. Lástima que era misa de 9am…y yo llegué a las 
10, pero al menos recibí la bendición.  Por esas cosas raras de la vida, los Hicsos 
estaban “amenizando” y como zarpe de la misa, se echaron aquella 
 
♪ ♪ ♫ ♫  Violencia

Al salir, el padre que estaba en la puerta, probablemente reconoció mi cara de feligrés amateur y me saludó: “Vení, abrazáme para que podás comulgar” …todavía le estoy dando vueltas a lo que en realidad me quiso decir o a sus intenciones detrás del abrazo, pero como comulgar no está dentro de mis proyectos a corto plazo, tampoco es relevante.




Pentecostés… los 50 días después, la entrega de la Ley y la venida del fuego.











Shoe-ing



Confieso que yo no soy una de ellas, pero hay personas  para las que los zapatos tienen un lugar muy importante en su vida.  Sin distinción de género, los discípulos de Carrie Bradshaw invierten no solo buena plata, sino tiempo para perfeccionar ese arte de vestir los pies. Así como los carros, los zapatos para mí son solo un artículo necesario…aunque cada uno puede contar historias interesantes…

Están los everyday-cool.  Esos que aun permiten aferrarse a aquellos años universitarios donde el ser diferente era regla y, además, tenía que combinarse con un presupuesto casi inexistente y unos 3 km de caminada diaria entre cada facultad.  El lila siempre ha sido mi color favorito y, quien no tuvo Bracos chiquitillo?!?!?! Fue una grata sorpresa encontrarme que aun fabricaban zapatos …y que me quedaban los #6 para niño…



Estos están para cuando quiero jugar de mujer independiente/profesional/autosuficiente/elegante/comoda/funcional/de buen gusto/inteligente y creativa  - Nótese el forro de animal print y el detalle del color al costado (si…estos fueron una compra compulsiva)



Para los días en que los que los segundos corren más despacio, por lo general domingos en la mañana, días libres, vacaciones y perennemente en la playa, están estas que dejan a mis pies ser libres.  Si, la libertad ensucia a veces, pero vale la pena



Estos son mis chineados, no solo porque me costaron un ojo de la cara, sino porque representan una de las partes más ricas de mi vida: el flamenco.  Son rojos porque el flamenco o es rojo o negro. Me quedan un toque grandes, pero nada que una plantilla de gel no pueda arreglar. Ven los clavos en el tacón (la forma de tacón se llama carrete #atevos) y la punta? Esos nos ayudan a que los zapateados y escobillas suenen bello y la gente cierre los ojos solo para oír como chocan contra la madera



Hay días donde las hormonas y el cosmos se confabulan para que una se sienta una ‘zzzita mami.  Son un poco difíciles de manejar, pero se ven divinos y son cerrados…si, prefiero los zapatos cerrados, una herencia vieja de alguien que ya no me ve los pies.  Azules, sobrios, sexis



Estos son trotamundos y los legítimos caites!.  Estos maes tienen un kilometraje europeo muy envidiable y aun siguen caminando.



Estos son los raros, los de Nunca Jamás, los de color incombinable,  suela rara y fajillas de adorno. Siempre van sin medias


Los del gim, carreras, mejengas, caminatas.  Estos siempre van con medias y siempre me hacen sudar.




Y finalmente, estas, porque como decía mi excompa Romano, las de-botas van al cielo.











Return to ignorance



La ignorancia es definitivamente malentendida y menospreciada.

¿Dónde quedaron aquellos días en los que uno  se iba a la cama con solo la información estrictamente necesaria? 

Uno dormía mejor, claro que sí.

Eso después de FB, ya no es posible. Y ojo! Me considero una usuaria bastante (casi below) average, pero aun asi, en estos últimos días me he enterado de noticias que hubiese preferido vivir sin ellas, con solo asomarme al muro.

Hay una epidemia de matrimonios en FB…no sé si será igual en la vida real. Lo digo porque FB es un mundo paralelo, ahí todos tienen (tenemos?) la vida perfecta…

Mi punto a recordar en esta entrada es que l@s que se están casando, son l@s que NO deberían hacerlo.  Hay gente que no oye campanas ni aunque les redoblen a la par.  Que mal…

Por otro lado (por dicha!), hay unos cuantos rayitos de sol de relaciones de esas bonitas, tranquilas, felices… como sabe uno que una pareja es feliz? Facilísimo! comparten esa felicidad con su alrededor, juntos y por separado, porque la felicidad legítima es liviana y viaja con el viento, no es egoísta, no se guarda en la pareja, no es pesada y no está amarrada por celos infundados, inseguridades incomodas o desplantes irreverentes.

Me gustaría por ratos regresar a esa ignorancia de incauto. Como esa gente que el alma solo le pasa por el cuerpo…

…pero para mi desgracia, yo soy de las que pone toda la carnita en el asador…





The night I met Hernán Jiménez






En realidad esta entrada debería llamarse “The night I met Perro Zompopo”, puesto que fue su concierto la excusa para salir.  Este niquita, super simpático y con su bandera blanquiazul bien puesta, nos hizo pasar una noche riquísima con un catálogo de canciones tejidas en la realidad latinoaméricana, que hasta anoche, yo desconocía.  De esas cosas buenas de la vida de las que uno se pierde sin querer.  Tatuado, morenito, medio flaco, porque la coca lo está matando, y con un valeberguismo a flor de piel, el brother se jaló un buen show y ahora tiene una fan más.

Cuando la macha me invitó al concierto, ni ella sabía que íbamos a terminar en la mesa de Hernán.  ¿Y quién putas es Hernán Jiménez? Se preguntarán muchos.  Pues es uno de los cineastas más exitosos que hemos tenido en este país; y, siendo ese gremio tan reducido acá en tiquicia, no podría asegurar que es uno de los más talentosos, de los más vanguardistas o incluso de los más guapos (Esteban Ramírez es una competencia fuerte), pero definitivamente jala miradas (y algo más) por donde pasa.


Hernán es de esos personajes que polarizan a la gente: o lo amás o lo odiás. Flaco, alto, medio desgarbado, con unos colochos que parecen crecer como mala hierba, unos antiojillos medio hipster que desentonan un poco con el resto de su humanidad y una sonrisa….ahhh…una sonrisilla que definitivamente puede abrir muchas piern…digo, puertas! Ejem

Entonces, durante  las dos oraciones de intimidad que tuvimos en toda la noche y antes de que se ligara a la chica del super escote negro, me hizo reflexionar varias cosillas…

1-      Una de las mejores cosas de un GNO es que nunca se sabe cómo va a terminar.
2-      No desechar ningún producto antes de probarlo, eso aplica desde una limonada virgen hasta el nuevo cd de PerroZompopo.
3-      Es cierto aquello de “por sus obras los conoceréis”.  Sería tonto e injusto encasillar a una persona, que he visto una vez en la vida, en una definición meticulosa. Pero, me parece que el artista, más que cualquier otro profesional, anticipa y comparte una parte importante de su vida a través de su arte. Por eso tal vez, para bien o para mal, uno se siente identificado con algunos de ellos y siente que las emociones que provocaron sus obras en uno son compartidas (ahh…aquellos silencios en A Ojos Cerrados).
4-      ¿Dónde carajos perdí mi autoestima y mi ímpetu? Podría intentar culpar al dolor de garganta y al incipiente virus de gripe que estaba haciendo de mi cuerpo su hostal por los próximos días…pero la verdad, eso antes tampoco me detenía. ¡Hernán es un mae que bajo otras lunas sería totalmente ligable! Pero parece que ya no.  Es una mierda cuando el miedo al rechazo manda más que las ganas.
5-      Nunca…pero NUNCA! subestimen el poder de un buen escote.

Perro terminó de tocar, se acabaron las Pilsen y mis chicas ya se iban.  Hernán se despidió con su sonrisa omnipudiente encajada entre un par de camanances que no terminaban de serlo y acomodándose sus anteojos de pasta gruesa.

Las chicas y yo nos fuimos a dormir con las canciones de Perro Zompopo…

...y Hernán con la del escote negro…