I bought you a t-shirt
El sol seco de marzo quemaba las frentes de esa masa de primeros ingresos que se movían al calor del Calipso que se matizaba en pretil el primer dia de clases.
History of England tenía a Doña Camen Fallas en vez del Mr. Belvedere que yo esperada, pero al menos las lecturas sonaban interesantes. Para seguir con la tradición de Ciencias Sociales, la primera clase del semestre había sido despachada en menos de una hora y la tarde realmente incitaba a una Pilsen bien fría. Después de dos llamadas fallidas con la intención de buscar un o una compinche para mi tarde cervecera, decidí que lo menos malagradecido era aprovechar aquel ambiente de semana de bienvenida un ratico más. De todas maneras….no tenía nada mejor que hacer.
Ignoré las muestras gratis de café Britt, el casting para cortos de bajo presupuesto y las convulsiones calípsicas de algunos hippies wannabes. Me dirijí directamente a los chinamos, sabía que los 3000 que andaba en la billetera no iban a durar mucho…
Ahí, parada frente al primer chinamo, sentí las carcajadas del destino a mis espaldas. Ni siquiera en un día tan precioso, perfecto y despreocupado podía tu recuerdo darse un descanso…
...o será, por el contrario, que tu recuerdo es parte de lo que hace mis días perfectos?...no lo sé, solo sé que al ver la camiseta, tenia tu nombre.
Te compré una camiseta.
Aunque sé que nunca la vas a usar.

8 de abril de 2011 a las 16:45
todavía no se si se la compraste a maradona o a messi...