
Una Fifi cada vez más confianzuda con una sexualidad a flor de piel que me entretiene montones. El abuelo que no sabe donde está. El baño que no tiene agua fría. El plato del día fue malanga, que será como una papa con cáscara oscura. Muy rica.

Hoy dejé plantado al caballero de ayer por un error de calculo con el taxi…mientras pienso en mis otros caballeros. Aquí no entras donde esta permitido, entras donde no te lo prohíben. La luz baja y sube, aun no hay apagones.
-Me cago en el bloqueo! -
Resulta que mi tarjeta de crédito de Credomatic pertenece a un banco gringo, POR ENDE aquí en Cuba no sirve pa’ ni mielda. So, Tony, el gurú capitalista, me salvó una vez más. Dios bendiga a ese gringo y ojalá que nunca me salga con un domingo 7. Parece que problema resuelto, aunque en eso se me fue la mañana. En la tarde, Museo Nacional de Bellas Artes. Bello. Una de las pocas cosas que tienen acá que se pueden dar de tu a tu a nivel internacional, bueno, eso sin contar que el AC estaba malo, coño! Si e' que ha'ta en la sombra me suda el fondillo!

Almuerzo divino! Como le ando huyendo a los turistas, me metí a un cafecito medio escondido (como todo acá) y me encontré que yo era la única cliente y aun así un par de chicas se pusieron a cantar para mí. Trova vieja, Gloria Estefan, y hasta Rocio Durcal. En eso ya vino la comida.
Museo de la Revolución. Es el antiguo Palacio Presidencial, y lo de palacio, no es cuento. Un poco menos lujoso, aunque bastante mas descuidado que nuestro Teatro Nacional. Todavía tiene ese señorío de los edificios barrocos. Por lo demás no hay mucho que decir, la historia siempre la cuentan los ganadores.

Ah! me declaro oficialmente admiradora y con un huge crush en el Che. El Che Guevara, no mi Che. Que hombre! Y no hablo del revolucionario, no, hablo del hombre de carne y hueso que era. Nalgas planas, pero una sonrisa que me hubiese puesto de rodillas (. . .).
Iba de camino a casa de José Marti, después de una Bucanero (que acá duran frias por 10 segundos y no hay hielo que valga), cuando escucho aquel pachangon en los altos de alguno de estos edificios destartalado y subo a ver que era la cosa. Estaban ensayando salsita cubana, muy rica. Ya no me daba tiempo de llegar donde Martí.
De vuelta a casa y que Ale me mete conversona. Un socialista de 21 años…de esos no hay muchos en Cuba. Me alegra quedarme en la casa de uno.
8:45pm, todavía hay luz, me encaramo los tenis y me voy a correr por el Malecón; cada pareja o grupo en él es una historia. En estos días me alegra no ser macha o de ojos claros, si no me ves muy detenidamente, casi paso por isleña.
-02:56am tica, 04:56am en Cuba -
Too tired, a bit drunk, I’ll tell you tomorrow. Mi primer beso en la Habana! Vaya caballero! Que todavía tengo primeras veces!
-“Es mentira que sepan a vinagre los besos sin amor” -
Ayer agarré los chunches y me fui para Playas del Este, que obviamente quedan al este de la Habana. Después de ser ‘turisteada’ (costumbre del cubano de sacar el mayor provecho de la ignorancia del turista) me fui en un taxi a P.E. con un sr. que fácil podía ser mi abuelo, pero que igual muy directamente me echó la jauría. Aquí acosar sexualmente a los turistas es deporte nacional, lo vacilon es agarrarlo con humor y outsmart them en sus salidas. Yo me entretengo montones.
Llegue y me tumbe en la playa.

Yo calculo que pudimos estar a unos 35 grados. La playa muy linda (claro, nada como mi Caribe) pero repleta de gente. La única ventaja es que todos eran cubanos. Muy tuanis todo, la gente SUPER amable. Yo estoy impresionada. Acá, uno de los problemas grandes, aunque nos cueste creerlo, es la comida…por que no hay.
Después de tostarme todo lo que el cuero aguantó, me regresé a la Habana en ‘guagua’ y me toco montarme en esos buses de dos plantas sin techo, buenas fotos.


Fifi (my role model from now on) me dijo que fuéramos a un Club acá a un par de cuadras. Nótese que Fifi ya va para los 50, pero en aguante no hay quien le gane. Pagola la paga. No hay mucho que decir, hace MUCHO rato que no me reía tanto. Mis respetos.

Aquí resulta que solo tu palabra es válida para creerte que estás de cumpleaños, entonces ayer 9 de julio celebré mi cumple por adelantado. Tragos gratis y …el lance de la noche. Ah! me gané un bolso también. Bien bombeta, como buena tica.
Después Salón Rojo…WOW, el mayor despliegue de capitalismo puro y duro en pleno corazón de l’Habana. Todo esto amablemente patrocinado por el Sr. L, que resultó ser el promotor de Havana Club, el ron, tons es de esos maes que entran donde sea sin pagar ni hacer fila. Otro caballero, que btw, acaba de interrumpir mi sesión de bitácora llamando a ver que hacia.
En fin, hoy fue circuito Vedado, y ni que decir que me encantó. Casas mucho más cuidadas, menos mendigos en las calles, de hecho no vi ninguno. Plaza de la Revolución, otro encuentro con mi crush y el Memorial a Marti, que estuvo igualmente impresionante e inspirador.


Intento fallido de rescatar a un pichón y es que aquí hasta los putos pájaros son revolucionarios.
Otra noche con Fifi, un par de Cristal y los Hombres de Paco – nota mental, googlear a Hugo Silva – Mañana: Trinidad. Lights off.
Trinidad
-Es una Antigua cubana-

Después de casi 7 horas en bus y de una conversación entretenida, pero mas larga de lo que yo hubiese querido, pasamos Playa Girón, Bahía Cochinos, Cienfuegos y llegamos a Trinidad. La familia divina, como todo el mundo en este país. Memo es el primer cubano obeso que conozco…y obeso es un piropazo.
Yo venía muriéndome del hambre y me preguntan que si quiero almuerzo. En eso se viene aquel aguacero dilúvico y me quedo en la casa. Me sirven, con mucha ceremoniosidad un platito con caldo de frijol. A estas alturas uno ya sabe que la comida en Cuba no sobra ni menos abunda. Así que con el hambre voraz que me traía, dije “Todo por la Revolución” y le entre duro a los frijolitos. Acá uno nunca sabe cuando va a ser la próxima vez que comás, entonces me aturruce de frijoles como si fuera mi última cena. Me quedé con la boca abierta cuando me dijeron “le servimos ya el plato principal?” A la puta! Y el plato principal eran tres: uno con una chuleta, yuca y tomate, otro lleno de arroz, y otro con repollo, zanahoria, pepino, rábano y remolacha. Ah! y el postre eran unas tajaditas de mango, guayaba y un flan riquísimo…y yo llenísima de frijoles!
No paraba de llover y me tome una siestecita con Suki. Imposible no recordar a mi queridísima Frida.

Tal vez por eso soñé con E y con Doña Ana; yo le di un beso y la saludé llorando, pero ella no me dijo nada.
A las 10pm me despierta Suki y aprovecho pa’cer vida nocturna. Un fiasco. El peor mojito que me he tomado en la vida. Clases de salsa p/extranjeros…eeee…no gracias, yo ya se bailar. La 3era. vez que me hablaron en inglés dije: “ok, time to go home”. Lo único muy rescatable fue la música en vivo. Muy buen son. Nada de AC, mejor ventilador.
-Una noche acompañada-
Después de una semana en este paraíso (humilde pero paraíso) del Caribe, ya me tocaba dormir acompañada. Yo hubiese querido que fuera un mulatote de esos de Habana Blues…pero por hoy, Suki será mi compañera de cama.
Hoy fue un día tranquilo. He de decir que después del chasco de los frijoles, acá es donde mejor me han alimentado. La comida deliciosa; mil veces mejor que en los ‘restaurantes’ donde he estado. La familia es divina y creo que me han cogido tanto cariño como yo a ellos. Es más que una simple venta de servicios, acá siento que me cuidan y me chinean por gusto. Me siento como en mi casa. Es casi como si supieran las cargas que arrastro, y animosamente me las quisieran alivianar.
Fui al Valle de los Ingenios (que no tiene una sola planta de caña) en un tren a vapor de 1552 (eso decía la locomotora, yo todavía tengo mis serias dudas al respecto). Los paisajes simplemente espectaculares.



Pad in the back to me por el souvenir que le compre a Yani, creo que es el mas original que he comprado ever. Mis chancletas de 1500 colones por un tapete labrado a mano que mi madrina vendería fácil por 15000.
Acá te recetan mango hasta en el arroz, así que me tumbe en una mecedora a tomarme un juguito de mango con Estelita (aun tengo la duda de si es EsteRita). Conversa rica, larga y tendida; recogimos la ropa que ya estaba seca.

Más para saber de ellos que para que ellos supieran de mi, llamé a casa y mami me confirmó que familia, incluido Eros, están bien.
Apesto más que otros días…pero echémosle la culpa a Suki. Recuento familiar para la posteridad: Estela, Esther, Memito (el de las 300 libras) y Joycy.
-La ciudad héroe de Cuba-
Estoy al otro lado de la isla. Hoy terminé por atravesar 970 Km. DOCE, si, doce horas en bus que me dieron una buena perspectiva de oriente. Salimos a las 8am de Trinidad y llegamos a las 8pm a Santiago. De este lado de la isla oscurece más temprano, así que llegamos ya oscuro.
Estoy en la casa de Francella, amiga de Fifi con quien me pegué la fiesta el jueves. Creo que me ofreció alojamiento cuando ya tenía unos tragos adentro y hoy nadie me esperaba, pero igual todo el mundo me ha tratado súper bien.
En la mayoría del viaje hacia acá estuve dándole duro a Héroes y Tumbas, vamo’a ver si lo termino.
Acá en la casa de Francys no hospedan turistas, así que tengo menos privacidad pero el término posada aplica al 100%.
Llegando no más, me quede atrapada en una conversación familiar, en la que de paso me sentí identificada. Suerte que el cubano todo se lo toma con una actitud pachanguera, hasta los problemas tan serios como un fallo al corazón.
Quisiera hablar mas de esas doce horas conmigo en el bus, pero no me siento tan cómoda, mi musa se cohibió. Lo dejamos para después.
Un excelente tour nocturno por la ciudad dado por Lisy, la sobrina de 26 años de Francy’s.

Mucho que ver mañana con la luz del sol.
-Santiago debería ser mi patrón de viaje-
El mae fue un viajante igual que yo, y ya es la 2da. vez que me lo encuentro en el camino. Santiago de Compostela y ahora Santiago de Cuba.
Esta es la 2da ciudad en importancia en Cuba. Es linda. Resulta que Don Emilio Bacardi, si, el del ron, es prócer de la cuidad.
Acá en esta casa no me siento tan cómoda. Digo, ellos tienen sus problemas y sus necesidades grandes, y de repente siento que incomodo. Bueno, serán solo dos días. Me muero por regresar a la Habana con Fifi.
Hoy fui al Museo de Ambiente Histórico, que fue la casa de Diego Velásquez, el conquistador español. Bella. Muebles exquisitos, inspirados en diseños europeos pero hechos acá en Cuba.

Después me fui para el Museo de este Sr. Bacardi, que básicamente es de historia santiaguera; ellos hacen su mejor esfuerzo, pero no lo logran… La historia hecha un desorden cronológico y de repente no hay hilo conductor entre una vitrina y otra. En fin, el highlight del día fue una exposición de foto de una tal Isabel Martínez. Buenísima!, y aunque era pequeña, me encantó.

Hoy me enojé. Me para una sra. en la calle y con violines me cuenta que es de lejísimos y que su hija tiene cáncer. La paro en seco, y le digo que no la puedo ayudar, así, tuanis, y la mae se enoja y me dice “en el cielo hay un dios que todo lo ve” Cojones! Entonces me vuelvo y le digo que mi madre esta en Costa Rica, y que ella es la única que me puede dar sermones que yo no vine a Cuba para eso. Se lo dije, tal vez, con un tono fuerte de voz y la gente que pasaba a la par se metía en la conversa y me daban la razón a mí.
Aca en el ‘interior’ los hombres son mucho más acosadores. Mucho ruido raro, muy insistentes, muy negros, muy grandes. Me han logrado intimidar.
Acá también hay Plaza de la Revolución, pero en vez del Che, hay una estatua del General Macedo, igual de grande e impresionante.

De verdad que aquí la CARENCIA es el Ángel de la Guarda de todo el mundo. Me voy a almorzar. Entro y pido lo que anuncian desde afuera como “especialidad de la casa”. Esto después de esperar como 10 min. para que la mesera me diera pelota. A los 10 min. de pedir la orden (bueno, tal vez 7) llega la mae y me dice que el arroz a la santiaguera ‘se les acabo’. Entonces pido una limonada mientras veo otra vez el menú. A los 10 min. (estos si fueron 10!) llega la mae y me dice que no hay azúcar para la limonada. O sea! Cuba no era principal productor de azúcar a nivel mundial? Fuck, no mire, métase la orden en el fondillo y me fui al restaurante del frente. Esto lo pensé, pero no lo dije, acá ando muy mansita, solo la negra de la hija con cáncer me ha sacado de quicio, y fue solo un poquito.
En la tarde me fui al morro. Bello!. Esta mucho mejor conservado que el de Puerto Rico. La vista es increíble. Un lindo atardecer viendo al horizonte donde del otro lado esta mi casa, mi patria.

Hoy fue un día súper provechoso. En la tarde aprendí a hacer tamales cubanos. Muy interesante. Bastante diferentes a los nuestros. Los hacen con maíz amarillo y solo les echan chicharrones (con pelitos de chanchito incluidos) y se los echan a la masa directo. Los envuelven en las tuzas de la mazorca.


Comimos en familia (o sea, con vecinos incluidos), muy rico.
Mañana es mi último día en Santiago y la noche la pasaré camino a la Habana. Ja! Me siento súper mochilera. Cambio y fuera.
-Doce fucking horas en bus para llegar a la Habana- Lo único que voy a decir es que si bien acá en Cuba hay AC, no ha llegado el que podés regular. O sea, o lo tenés encendido y a todo dar, o apagado. Todo por la revolución coño!
Ayer fue mi último día en Santiago. Visité el Cuartel de Moncada, 1era piedra de la Revolución. Cometí mi primer crimen al hacerme pasar por cubana y entrar gratis. No fue con alevosía, fue una cuestión coyuntural. El museo me gusto mucho, muy crudo. Así como fue. Un par de veces se me pegó un nudo en la garganta. Después fui a la Catedral. Otra iglesia bonita. De regreso a casa me encuentro con la noticia que a Doña Leti tenían que operarla del corazón. Mis mejores deseos para ella.

En la tarde, visite a la Patrona de Cuba, Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. El highlight fue la tumba/mausoleo de José Marti. Impresionante, y alegre de no habérmelo perdido. Dos horas antes de que llegara el bus, dos Cristal, un arroz con mariscos y un par de tarjetas postales que nunca serán enviadas.
Hoy regrese a la casa de Fifi, mi casa. Duermo en el cuarto de Alejandro por que hay turistas y esos $$ acá no se perdonan.
Playa del Este, mucho sol, mucho Sabato y más Cristal.

Ceno con Fifi en la Alianza Francesa, vemos otro episodio de los Hombres de Paco y así termina…mi última noche en la Habana.

Y colorín colorado... esa fue mi pequeña gran aventura en ese pedacito de tierra tan particular como es Cuba.
Fue muy rico encontrarme otra vez; la Andrea que se reía duro, que disfrutaba sin importarle un rábano, la que tenía la mejor actitud ante las peores circumstancias. Recordaré Cuba como mi pequeño cuarto de recuperacion...mejor que estar en el Cima. Ahora, fuera a la realidad otra vez, pero con nuevos bríos.
Muchas cosas se quedan en el corazón, mas recuerdos para la colección.