You were good, 2023
Nada como
una infección bacteriana de garganta para poner la cotidianidad en perspectiva.
Esta es
apenas la segunda, y ultima, entrada del 2023. Eso es prueba de mi teoría que
las musas no llegan cuando hay felicidad y tranquilidad.
Como ya es tradición,
antes de terminar esta arbitraria vuelta al sol, me siento un ratico a escribir
y reflexionar sobre estos últimos 365 días. Hoy la casa se siente vacía. Joaquín
esta donde sus abuelos, pero también esa es la razón por la que tengo tiempo
para sentarme a escribir.
Este fue un
buen año.
Mi hermana
Maggie posteo hace unos días un poster que decía que “We’re living the best
days of our lives”. Indeed we are.
Mi familia
es mi roca. Criar un ser humano en sus primeros años pone a prueba la paciencia
de cualquiera. He perdido mis marbles taaantas veces que ya no cuento.
Ver formarse a una personita, con sus gustos y particularidades, algunos
heredados, otros totalmente propios; es la lección mas grande de humildad que
he tenido. Cada palabra dicha, cada acción, cada momento, cada beso, cada regaño
van a hacer de Joaquín la persona que algún día se verá en el espejo y
(espero) se acepte con sus virtudes y defectos. La gente no exagera cuando dice
que sus hijos son su masterpiece. I know Joaquin is mine. Y
bueno, estar en pareja soltero, no es lo mismo que estar en pareja con hijos.
Puedo perfectamente entender como no todo el mundo sirva para ambos. Marcos y
yo llevamos solo 5 añitos de casados, pero seguimos contando algodones, y linos
y maderas, aun con mucho amor e ilusión y ahora con un lazo hermoso, una
complicidad maravillosa.
Hace muchos
años no tenía un año de trabajo tan bueno como este. Proyectos nuevos,
reconocimiento a mi trabajo, verdadera influencia en mi entorno y dando mi
granito de arena en la disidencia política contra este gobierno de vivazos y
gente a quien le quedo enorme los puestos que tienen. Hola Anna Muller! Hay una
satisfacción rica de formar parte de la UCR y realmente sentir las aulas como laboratorios
para las futuras generaciones de este país. Es grande esto, realmente lo es.
Participé en QQSM! Que lindo todavía tener primeras veces, que bonito aun
atreverse a exponerse (en tele nacional) y que emocionante conocer a gente que
hace cosas tan diferentes a las que yo hago.
Venus y
Zeus siguen pidiendo belly rubs, en especial ahora después de que Kin
les jala las orejas.
Que me gustaría
para el 2024? Seguir viendo crecer a mi hijo, caminar al lado de Marcos, seguir
ensenando y tal vez, si se puede ser buchona, encontrar (o reencontrar) algún nuevo
hobbie que me emocione.
Muchas
entradas no vieron la luz: The A is not silent, La abuela de quince Duncan, El
dije de Dona Pau.
