Jose's wedding
¡Y se casó mi primo!
Aquel chiquillo latoso que decía sin ningún pudor que sus
papas eran ricos, se casó hoy después de no poco drama familiar.
Las bodas en los Sánchez Víquez no son frecuentes, por eso,
esta resulto no solo ser la boda del año (la única) si no también una excelente
oportunidad para ver a toda la familia lejana y cercana que casi nunca vemos.
Siempre es bueno recordar de dónde venimos. Ver a nuestros ¨mayores¨
y pensar que nosotros vamos directamente ahí.
En qué momento aquella chiquita risueña y regordeta se convirtió en una mujer de 4 décadas con una sonrisa restaurada, mucho kilos menos
y con una ilusión en el corazón. En qué momento aquel chiquillo de pelo difícil
y con aparatos raros en los dientes se convirtió en un prometedor ingeniero y
en un feliz novio? La otra chiquilla que jugaba con ellos, delgadilla y de
colochos negros, ya la conocen.
Mis primos han sido lo más cercano a hermanos de mi edad.
Siendo el golazo de la casa, la brecha generacional siempre fue dura de franquear al tratar de
encontrar cómplices en los juegos infantiles y en las ilusiones adolescentes.
Mi prima fue, sin lugar a dudas, mi modelo a seguir por muchos años.
Hoy el primero de nosotros empieza formalmente su propia
familia. Desde mi corazón solo tengo buenos deseos para él. El camino no es fácil.
Tal vez en algunos años, las mismas anécdotas de estos 3 primos,
sean contadas en tres familias diferentes.
