Welcome

Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

My crowded solitude


No es la primera vez que lo recita, pero hoy me lo regaló a mi. 

Tengo una soledad 
tan concurrida 
tan llena de nostalgias 
y de rostros de vos 
de adioses hace tiempo 
y besos bienvenidos 
de primeras de cambio 
y de último vagón. 


Tengo una soledad 
tan concurrida 
que puedo organizarla 
como una procesión 
por colores 
tamaños 
y promesas 
por época 
por tacto 
y por sabor. 



Sin temblor de más 
me abrazo a tus ausencias 
que asisten y me asisten 
con mi rostro de vos. 



Estoy lleno de sombras 
de noches y deseos 
de risas y de alguna 
maldición. 



Mis huéspedes concurren 
concurren como sueños 
con sus rencores nuevos 
su falta de candor 
yo les pongo una escoba 
tras la puerta 
porque quiero estar solo 
con mi rostro de vos. 



Pero el rostro de vos 
mira a otra parte 
con sus ojos de amor 
que ya no aman 
como víveres 
que buscan su hambre 
miran y miran 
y apagan mi jornada. 



Las paredes se van 
queda la noche 
las nostalgias se van 
no queda nada. 



Ya mi rostro de vos 
cierra los ojos 
y es una soledad 
tan desolada.


M. Benedetti



Yo le regalé mi cocina torpe y amateur. Y el me regaló uvas fermentadas sin corcho. 
Y me regaló una historia de revolución que a pocos les importa, pero que me recordó mi adoraba Cuba. 



Y yo le regalé un poco de pericia, de esa que da pisar el mismo escenario muchas veces. 
Y el me regalo un despertar adelantado con muchos besos.  
Y me regalo café recién hecho.










Friday morning plancha


Antes que todo, me disculpo.

Perdón por la dosis de cursilería y empachazón un viernes en la mañana. Yo sé que es muy temprano y que uds no están acostumbrados a esto …en realidad a ninguna hora del día, ningún día.

Disfracémoslo de plancha. Digamos que aun no me tomo el café diario y mi cerebro reciente la falta de cafeína. O, que es culpa de la tertulia de Buen Día en contra de los basureadores y serrucha pisos…






No crean que de repente hay algo diferente en mi vida que me hace tararear una de las canciones más #luvsuks de un grupo  icono del romanticismo como Pandora…
....no....



9/11


Voy a tratar de volver al momento antes de la inyección intravenosa de bilis con tantos cambios en relationship status y tags en FB. Que nadie me tiene metiéndome??? Tienen todo el hocico embarrado de razon…

Como le escuche decir a alguien: “Hoy hace doce años, todos recordamos donde estábamos”.

Yo tenía clases en la U en la mañana (por la fecha asumo que eran de poesía, drama o literatura infantil).  Venia saliendo del baño hacia mi cuarto envuelta en un paño con el pelo mojado tapándome la cara, cuando mami, sin saber bien lo que significaba, me dijo: “Hubo un atentado en Nueva York!”  Canal 7 había interrumpido Buen Día para hacer un avance y se veían las Torres Gemelas  con grandes incendios en los pisos superiores.  Los minutos pasaban y las cadenas internacionales describían una escena de manicomio: los policías de NYPD corrían a las Torres y evacuaban gente, los bomberos (ahhhh…..my FF….ejem!) no paraban de ingresar a las Torres para tratar de rescatar a las personas que seguían bajando.

Escenas que jamás se borraran de la mente como todos esos anónimos que prefirieron el aire del vacío al calor infernal que los alcanzaba. Cuerpos cayendo como maniquíes. Caras incrédulas en la calle. Y cuando la mitad del mundo estaba sintonizada e hipnotizada a placer de CNN…cayo la primera Torre.

Después de esos segundos el mundo como lo conocíamos ya no sería igual. Nombre cualquier: economía, sociedad, política, seguridad… la forma de vivir cambio.

Doce años después el destino me llevo a la Zona Zero.  NY se había sacudido el polvo y seguía caminando sobre los pies de tantos inmigrantes que la han hecho su hogar.  Como ha sido desde que empezó.  Aquella fama de groseros cascarrabias histéricos se disipo con cada pregunta de turista estúpida que hice, con cada atención en un restaurante, una boletería; con el duende que no paraba de bailar en las calles a pesar del frió. 

Ellos y ellas, los Newyorkers, son todos aves fénix.




Me gusta que en español sea femenina. No puedo evitar pensar que cuando se necesita algo más que fuerza bruta, hay algo de mujer involucrado.