- - Ave María Purísima
- - Sin pecado concebida. Bendígame Padre porque he pecado...
Hoy me fallé. Estaba en el supermercado y las cajas estaban saturadas. Parecía Pali en sábado de pago aquello! Dos mujeres buscaban la fila más corta para pagar…pero ninguna era corta. De pronto, se abrió una caja. Ambas mujeres corrieron hacia la caja. La joven iba adelante, detrás de ella, una señora entrada en años empujaba su carrito a medio llenar. La joven, que tenía una cara de perra que no podía con ella...
- - Hija no puedes decir esas cosas en confesión, insultar a una hermana es pecado.
- - Primero, no me tutee Padre, por favor, que aquí en tiquicia hablamos de vos. Segundo, Dios me libre de que una mujer así sea hermana mía y, tercero, en su caso, no es insulto, es descripción. Permítame y sigo con la confesión:
En ese momento la joven alza la mano, como quien quiere llamar la atención de alguien que está un poco lejos, “Aquí papi!” y en eso se acerca su…”papi”, un post adolescente igual que ella, con un carrito de supermercado que no le cabía ni una uva mas y encima de aquella montaña de comida una silla para carro con una bebé. La sra mayor (con toda razón!) le reclama a la joven que ella podía pasar adelante, mas no las cantidades industriales de comida que “papi” traía. La mocosita madre precoz empieza a increpar a la sra mayor, tratándola mal e incluso insultándola y al mismo tiempo hacia ademanes para que hiciera espacio para que “papi”, el furgón de comida y la bebé pudieran pasar. La sra. mayor, solo acató a decir “No tiene por qué ser tan grosera” y tomó su carrito junto con sus huesitos viejos y se fue a buscar otra caja…
Y por eso tuve que venir a confesarme Padre, porque yo estuve ahí todo el tiempo, escuché los insultos y las groserías… y no hice nada. Yo también estaba en una fila larga y de mal humor por el atraso… y no hice nada.
Pido perdón, Padre, porque me fallé...
- - Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén