Welcome

Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

Happily ever after


I wish’em...

Many sunsets together.


Gentle cares, even when the skins start getting wrinkled and dry.


A green and fertile horizon to look up to.


Countless drinks nearby the pool.


A well set and food-blessed table.


Strong will to go against the current when needed.


A life full of fireworks.


Love and laughter







You shall not covet your neighbor’s... one night stand...?


Ni siquiera recuerdo como se llama y para efectos prácticos (ni el sábado pasado, ni ahora) tampoco importa.

Estábamos esperando el 4to y único miembro viril de la mesa de tragos.  Era un ex compa del cole de G que había insistido en verla desde hace rato, pero nunca coincidían en horarios.  S y yo no esperábamos gran cosa, de hecho, que pereza un mae en la mesa! porque nos la estábamos pasando divino.  En fin….estábamos todas en otra, cuando llega aquel David de Miguel Angel! (vaaaaaras! No estaba TAN perfecto, pero definitivamente si digno de un sábado en la noche)




Resultó que”David”, aparte de guapo, musculoso en su punto (parecía como corredor), bronceado y con una sonrisa linda, era simpatiquísimo! Y rápidamente se había mezclado en la conversación de las tres.  Se la jugó muy bien, al punto de que cuando lo sacaron a bailar (era una peña flamenca) el mae con toda la seguridad del mundo hizo su mejor esfuerzo sin verse ridículo, que ya es bastante que decir.

La estocada final, fue cuando quiso enseñarnos a “sus hijos”.

“Aquí está el peine! Obvio! era demasiado bueno para ser cierto!”

Y nos enseña en su celular a sus bebés: un rottweiler de 53 kilos y un labrador chocolate.  Para ese momento mis calzones ya estaban en mis tobillos…hasta que recordé, que David NO estaba ahí por mí.

Una de las máximas de vida es que LO AJENO NO SE TOCA; si, aunque aun sea solo “potencialmente” ajeno. Como dice mi compa el carepicha: “si logran caer en la tentación al menos que no haya sido por su propia iniciativa”.  Por lo que oí después, parece que G no aprecia mucho el  arte italiano renacentista. Por todo eso,  vine a desahogar, a este mi rincón, que G tiene suerte de tener amigas con principios y que al menos a regañadientes reconocen las cercas del vecino…porque de lo contrario…David hubiese amanecido en Tres Ríos…o yo en Santa Ana.

 (Las identidades de l@s protagonistas de esta historia han sido omitidas con el fin de proteger su integridad fisica y larga amistad)










BLB



Este post va en honor a todos aquellos compas que han cedido sus bolas.

Es un error semántico decir que las perdieron…porque tod@s sabemos exactamente donde están:



Yo, que tengo problemas con tantas cosas en la vida, podría rankear a los BLB (Ball-less-Boys) en mi top ten.  Para una chick como yo, que aun no descifra el arte milenario de hacer a un hombre hacer lo que uno quiere, existen ciertas actitudes fascinantemente interesantes; como el ceder tus gónadas, el símbolo de la virilidad, para que tu mujer las administre. 

Ese poder  de manipulación no es ni siquiera sutil, es bastante obvio y los BLB, aunque no lo andan presumiendo, tampoco tienen ningún pudor en aceptar que han sacrificado partes otrora importantes de su vida para satisfacer sin chistar los deseos de su compañera.  

De mas esta decir que la mayoría de las veces esos “deseos” nacen en una profunda inseguridad, baja autoestima o simples ganas de reafirmar quien tiene las bolas de la relación.  Esto no tiene nada que ver con aquello de “escoger tus batallas” de cualquier relación, no, no.  Los BLB no escogen sus batallas…dan por sentado que ya todas están perdidas. 

Y no puedo evitar preguntarme: “Is a girl like that worthy for such a sacrifice?”.  La respuesta para mi es obvia…y también lo es para mis compas.   La sabiduría popular nos recuerda que jala más un par de tetas que una yunta de bueyes.  Amén.

Nota mental: no menospreciar el poder de unos cuantos cc de silicón… y el encanto Colombiano.