Welcome

Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

We are three




El aguacero de la tarde lo obligó a él y a su familia a salir de su casa antes que se anegara. Las primeras lluvias del invierno siempre son molestas. La tierra seca del verano, vestida con una telilla impermeable se rehúsa a tragar tanta agua como cae del cielo.

Todo está mojado, incluido el. Su olfato agudo le avisaba peligro. Fuera de su casa, mojado y en un terreno extraño, era vulnerable.


Temblaba detrás de aquella enorme rueda que escondía su existencia. Aun tenía la oscuridad de la noche que lo protegía. Si no se movía, podía pasar inadvertido mientras el peligro caminaba cerca. Un sonido estridente y la vibración que viajaba por el suelo le confirmaron lo inevitable: su vida corría peligro.

Sus latidos se aceleraron y sus sentidos se agudizaron. La misión ahora era sobrevivir. No había un escondite a la vista. Sintió pasos que se acercaban. Esta vez sus zancadas tendrían que ser más largas y rápidas que las de su agresor. El portón se abrió con un chillido que lo erizó. Escuchaba voces que no hablaban su idioma.

La luz se encendió. Era el final. Tuvo la inminente necesidad de moverse, de correr, de salir de ahí, aun sin saber a dónde. Y lo hizo.
Una vez a la intemperie, descubrió el mundo que desde atrás solo escuchaba. Dos gigantes sorprendidos de su velocidad lo vieron pasar paralizados sin poder hacerle daño… Este no era su dia para morir.


Me lleva la puta! Como que un ratón?!?!?!?! Osea, uiiiiiisssh!!!...
Si se quedaran tranquilos conviviendo con los demás seres vivos de esta casa como Dios manda, no pasaría nada, ¡ah, pero no! Ellos se tienen que comer la comida de Eros, las llantas de mi bici, ¡las bases de la lavadora!

¿Y qué? ¿Qué carajos voy a hacer yo con un ratón muerto? (si lo agarro) ¿Lo tiro a la basura? ¿Lo tiro al techo? ¿Se lo doy a Eros?






Por ahora, somos tres en casa.

“To be” thumbnails


Sabina estuvo en Costa Rica. Sublime. El fué, todo lo que puede ser en el escenario. Nos cantó con esa lima implantada en su garganta que le saca polvo a la madera más dura. Fuí feliz por 2:45 min, inmensa y desbordantemente feliz de que me cantara a mí, (porque OBVIO, el vino por mi!) de contarnos en la mirada todo lo que ha pasado en estos años desde la última vez que nos vimos. De recordar con cada acorde que cuando me caí, y me costó levantarme, sus letras no me dejaron perderme toda. Joaquín…Joaquín! No sabés lo que sos…o si, lo sabés, pero la obligación engorrosa siempre te ha dado pereza. Gracias…





Cerati está en el hospital. Aún recuerdo el día que leí que Sabina había tenido un derrame. Me erizó la piel. “Que lo despierten, que ya paso el temblor”…humor negro Otto.

Don Arnulfo está en el cielo. Porque si el cielo existe, el está ahí sin lugar a dudas, con mi papá. Como ya ha sucedido seguido, discrepo con Dios de su timing para reclamar ciertas almas. Esa herencia morena de Yani va a hacer mucha falta. Nos tendremos que acostumbrar a vivir un tiempo si ellos, para verlos otra vez cuando nos reclamen a nosotros.

Bono está en el hospital. Cirugía en la espalda. La esposa de mi mejor amigo reza para que toda la inversión para ir a verlo en concierto no sea en vano. Mejoráte pronto! (nótese el imperativo)

Mami está mejor. Esa maldita úlcera por fin está cediendo gracias a la idea mañanera de Lucy (… Lucy … no sé cómo esta). Su audífono estará listo y por fin dejaremos de escuchar el tele en volumen 22. Una rodilla muy bien, otra muy mal. Pero aún la tengo, that’s all that matters.

Los diputados están a punto de darse un aumento. No cualquiera empieza un trabajo recetándose un aumento. ¿Igualdad? Claro, buen argumento. Nuestros maestros, policías, recolectores de basura, oficinistas, conserjes, mensajeros y demás entienden bien el concepto de igualdad, porque igual no salen de pobres. Se vislumbra desde ya el costo político. Mi pronóstico es: se cae.

Mi corazón está latiendo con ganas de hacerlo. Es increíble como un abrazo puede quitar el vértigo amoroso acumulado por mucho tiempo. Como empezás a recordár que no toda la violencia se contesta con más violencia y como una carcajada puede opacar los gritos de ira. Lo rico que es coger sabiendo que después del orgasmo, aun nos vamos a llevar bien.

Aqui estamos.