Welcome

Este es MI rincón. Ha sido también desahogo y terapia. Un sustituto de aquel cuaderno que sirvió de diario y del que ahora me aleja la falta de costumbre y el tiempo que paso frente a la compu. Es una ventanita a mi vida, para quien guste asomarse...at your own risk.
Bienvenid@s

Praise for brave women

Una más.

Para tod@s nosotr@s es solo una más.

Excepto para los tres niños que ya no tienen mamá que los abrace, que los corrija, que los proteja de sus propios genes.

Excepto para el papá que algún día la entregó a los brazos de la misma muerte ante un altar.

Excepto para el pobre suicida sin vocación (como diría Sabina); el harapo de ser humano infectado de agresión que tendrá que vivir todos los días de lo que le quede de patética existencia con la imagen de la mirada de su hija que le decía sin entender: “Mataste a mami”.

Este post va dedicado a mi hermano y al momento en que me dijo “No te quiero tener que ir a reconocer a Heredia…dejálo”

Este artículo es solo una lucecita tenue…pero es mi consuelo de que no estamos en una total oscuridad...


Elogio de la mujer brava





Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.

Por: Héctor Abad

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana, pero en el momento que lo hacen son mas entregadas y más dispuestas que cualquier prostituta que nos llene la imaginación en alguna cinta porno, debido a que son mujeres seguras de sí mismas y mujeres que conocen sus límites, sus deseos y sus “antojos”, mujeres dispuestas a complacerse NO a complacernos. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar.. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso ni ellas saben que hacer con nosotros, ya que saben que con esos cuerpazos consiguen el hombre que deseen, aunque ninguno la complazca en lo sexual ya que esa mente llena de silicona solo piensa en lo material y su placer mental y casi casi vaginal…..radica en conseguir carro, apartamento y joyas.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones , curiosidad y hasta perversiones ya que también las tienen….. por lo que valen la pena, ¡sed de vida larga y de conocimiento! Vivan las mujeres Bravas!!!





Got it

Ayer fue un día de esos que recordás por meses.

Por necesidad y por esa mania innata de originalidad le ‘regalé’ a
my significant other una cita médica para el Día de San Fuckintin.

Después de algunas noches de dormir juntos me entero de que ronca como tráiler con carga compresionando en Cambronero, pero además, que deja de respirar por lapsos de considerables segundos. Esto último se llama apnea del sueño y no es grave…pero tampoco deja de serlo.

La compra del regalo de un té de canastilla al que no fui, me retraso. Al llegar cerca de la Bíblica (ovbio que no lo iba a llevar a la Carlos Duran!) me soprendo (como el otro 90% de fellows condutores) por que los arreglos para un nuevo Bulevard gris (por que el verde nos lo quedan debiendo) tenían la ya frágil vialidad de la capital
colapsada.

Que quede en actas que el tráfico NO era normal. Entonces, decidí meterme al carril de la izquierda para dejar el carro en un parqueo y seguir caminando…PERO…en la maniobra quede en media calle bloqueando el paso en la intersección. Como nada se movía, la tráfico (nótese que era una mujer igual que yo, lo que, según mi teoría, exaltó aún más sus estrógenos) que estaba “””regulando””” el paso decidió marcar su territorio y provocarme tocando la ventana de mi carro bastante insolentemente. Por supuesto que mi reacción fue la peor. Y eso me ganó un parte por “obstrucción de vía pública e irrespeto a la autoridad”.

Historia para contar a los nietos.

Pero lo rescatable fueron las palabras de mi copiloto. Después de pensar con qué me podría cubrir el cuerpo, porque fijo estaba a punto de ponerme verde y romper mi ropa, se animó valientemente a darme su opinión acerca del show que acabada de dar. Me dijo que necesitaba anteojos nuevos...






Perhaps he's got the key to tame this shrew....
Yes babe, got it...




Sacred ballot box




Como la mayoría de cosas en la vida, estamos cerca de cumplir otro ciclo.  Ya pasaron cuatro años y por mandato Constitucional hay que elegir una nueva cabeza de Gobierno.
No me preocupa la intención de voto de la gente.  Al fin y al cabo para gustos, los colores.
Pero si hay algo que me molesta sobremanera: el abstencionismo.
Ese cáncer abstencionista se ha convertido en una de las mayores manifestaciones de la política electoral.  Se reviste de un pseudo criticismo y de una malentendida protesta.  Resulta que “yo no voto ‘cause I’m too good for it” …hm… (léase con todo de nanny McFee)
Dentro de mis esfuerzos para entender porque alguien que tiene EL PODER de decisión sobre el máximo representante político del país, no lo ejerce, me surgen algunas ideas:
Se busca un ideal de persona perfecta sin error alguno, casi angelical. Es evidente que al no encontrar esas cualidades en l@s candidat@s presidenciales, los abste tienen la excusa perfecta.  Decía el Profeta que “quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.  No se busca marido o esposa en la papeleta electoral!  No se necesita que sean buenas personas, no los queremos para que cuiden a nuestro hijos! Se necesita que sean personas capaces de liderar este país por un camino por encima de aceptable.
Existe también el que se cree aquello de “mi voto no vale”.  Ejem… a ver… precisamente el pilar de la democracia es que gana y gobierna la mayoría.  Así de simple; no hay ‘peros’.  Que yo, como ciudadan@ pensante, decida darle mi voto a cualquier candidato que no esté apoyado por la mayoría, me da derecho a berrear todo lo que quiera, pero NO a cuestionar el sistema.  El sistema funciona bien, la que perdí fui yo. El sistema democrático, si bien no perfecto, si el mejor que se ha encontrado hasta ahora, está diseñado para que cada voto cuente, recuerdan la mitad + 1?
Y finalmente, están l@s apatic@s y desinteresad@s que no quieren quemar calorías yendo a las Juntas Receptoras de Votos por que simplemente les da pereza… pero les da vergüenza decirlo (y como no?!). Entonces es mas cache decir “no voto porque TOD@S son una bola de ladrones” a decir “me da pereza ir a votar, y me dio más pereza aun averiguar si de verdad nadie en la papeleta valía la pena”.  Si es que criticar y hablar de lo que no se conoce es deporte nacional! 
Así las cosas, y a un par de días de elecciones nacionales, me cansé.  Me canse de tratar de convencer a la gente de lo obvio y de lo que no necesita explicación.  No pretendería yo que todas las personas tengan por osmosis mis experiencias en otros países con regímenes diferentes al democrático: mi queridísima Cuba y el hipnótico Marruecos; pero, no deberíamos necesitar montarnos en un avión para apreciar, querer y conservar lo propio.
Queridos y queridas abstencionistas, el frio no está en las cobijas…es la falta de interés de uds. parte de lo que tiene jodido a este país.
A pesar de todo, no me canso de gritar, SALI A VOTAR!